En Los Santiagos, Jalpa, Zacatecas, un joven de apenas 16 años comenzó a escribir una historia que hoy ya es parte del béisbol profesional mexicano. Brayan Lozano dejó de ser promesa para convertirse en realidad: es oficialmente jugador de los Charros de Jalisco, organización a la que pertenece tanto en la Liga Mexicana de Beisbol como en la Liga ARCO Mexicana del Pacífico.

El camino no fue largo en edad, pero sí intenso en momentos decisivos. En el mes de marzo, Lozano firmó su contrato, dando el primer gran paso hacia el profesionalismo. Meses después, el 19 de diciembre, llegó el día que todo pelotero sueña: su debut en la Liga del Pacífico, uno de los circuitos más exigentes del país.

Pero la historia no se detuvo ahí. Hace apenas unos días, Brayan volvió a romper barreras al convertirse en el jugador más joven en la historia de la LAMP en debutar en playoffs, un escenario reservado para quienes ya han probado su temple.

Con apenas 16 años, saltó al diamante cuando la presión es máxima.
Ahora, el joven zacatecano se prepara para vivir los días más importantes de su corta pero prometedora carrera: disputar una Final en la Liga ARCO Mexicana del Pacífico y representar al béisbol mexicano en la Serie del Caribe, escenarios donde los sueños se ponen a prueba.
