La Ciudad de México se paraliza para albergar una de las finales más pasionales y esperadas de los últimos años. Dos de los cuatro grandes del balompié nacional, Cruz Azul y Pumas, se verán las caras en una serie de 180 minutos para definir al nuevo monarca de la Liga MX. Más allá del orgullo de la capital, ambos clubes llegan con una urgencia histórica que convierte este título en una auténtica obsesión: la UNAM busca sacudirse una sequía de 15 años sin levantar la copa, mientras que La Máquina persigue con fervor su ansiada décima estrella a un lustro de su última coronación.

El conjunto auriazul, bajo la batuta estratégica y el carácter inyectado por Efraín Juárez, llega a esta instancia con la etiqueta de Líder General del torneo regular, una condición que ha sabido explotar al máximo en la fase final. Su andar en la Fiesta Grande ha sido un ejercicio de resistencia y temple; en los Cuartos de Final se llevaron el Clásico Capitalino ante el América, avanzando gracias a la posición en la tabla tras un empate global, y el guion se repitió de forma dramática en las Semifinales contra el Pachuca, donde un global de 1-1 volvió a favorecer a los de la UNAM por su mejor siembra en la fase regular. Pumas ha demostrado ser un bloque defensivo sólido y pragmático en los momentos de matar o morir, teniendo en el cierre de la serie en el Estadio Olímpico Universitario su mayor activo, un escenario que no vivía una Final de vuelta desde aquel lejano 2015.
Por su parte, La Máquina de Joel Huiqui arriba a este compromiso en un estado de gracia ofensivo y con una inercia sumamente competitiva, consolidándose como un equipo peligroso de visitante y contundente en casa. A diferencia de su rival, el cuadro celeste se instaló en la Final a base de dinamita pura en el marcador global, despachando primero al Atlas con un categórico 4-2 en Cuartos de Final y, posteriormente, eliminando a las Chivas del Guadalajara en una llave de Semifinales de alta tensión que terminó con un global de 4-3. Cruz Azul llega con el ritmo goleador encendido y mostrando variantes al ataque, con la gran novedad de que para el juego de Ida regresarán al Estadio Ciudad de los Deportes debido a imprevistos logísticos, un inmueble que la afición celeste ya ha abarrotado para hacer sentir la localía en el primer capítulo.

Las cartas están sobre la mesa para el arranque de la serie este jueves a las 20:00 horas en la colonia Nochebuena, donde Cruz Azul buscará su poderío ofensivo desde los primeros minutos para obligar a los universitarios a salir de su zona de confort, antes de que la serie se traslade al Pedregal el próximo domingo a las 19:00 horas, donde Pumas apostará al orden y a la mística de CU para coronar una campaña de ensueño.
